15
Oct
09

Marcos Ana

Todo intento de simplificar la realidad es inútil. Todo esfuerzo por encontrar un lugar común, nexos que enlacen universos completamente distintos es vano. ¿Cómo explicar a alguien que pasó 23 años en la cárcel, que estuvo dos veces condenado a muerte y que sufrió la tortura, la simpleza política y social en la que naufragamos?¿Cómo trasladarle, a quien ha recorrido medio mundo reviviendo una y otra vez su sufrimiento, las inútiles y mundanas polémicas de una ciudad cualquiera, como ésta? ¿Cómo relatarle, a quien aprendió a escribir en la escuela de la prisión, a quien pudo abrazar a Alberti o hasta Miguel Hernández, que sus palabras iban a quedar congeladas y simplificadas a medio centenar de líneas de un página A-3 de Sevilla? ¿Cómo justificarle, a quién te relata con la inocencia de un adolescente (de los de antes, eso sí) sus primeras experiencias sexuales tras salir de la cárcel (la base de un guión de Almódovar), que su nombre, Marcos Ana, sólo cobra valor por ser un referente del comunismo que tendrá una efímera calle en un barrio de Sevilla dirigido por IU? Que me lo explique él, disfrado de demonio para unos y encumbrado al terrenal cielo de los comunistas para otros, a través de alguno de sus versos: 

 

Decidme cómo es un árbol.
Decidme el canto de un río
cuando se cubre de pájaros.
Habladme del mar. Habladme
del olor ancho del campo.
De las estrellas. Del aire.
Recitadme un horizonte
sin cerradura y sin llaves
como la choza de un pobre.
Decidme cómo es el beso
de una mujer. Dadme el nombre
del amor: no lo recuerdo.
(¿Aún las noches se perfuman
de enamorados con tiemblos
de pasión bajo la luna?
¿O sólo queda esta fosa,
la luz de una cerradura
y la canción de mis losas?)
22 años. Ya olvido
la dimensión de las cosas,
su color, su aroma… Escribo
a tientas: “El mar”, “El campo…
Digo “Bosque” y he perdido
la geometría del árbol.
Hablo por hablar de asuntos
que los años me borraron.
… … … … … … …
(No puedo seguir: escucho
los pasos del funcionario).

 

Marcos Ana

Decidme cómo es un árbol

29
Sep
09

Sueldos de seis cifras en los ayuntamientos

Sueldos de políticos

Sueldos de políticos

 

Un alto cargo del Ayuntamiento de Sevilla puede llegar a cobrar entre 60.000 y 150.000 euros (éso sin contar las misteriosas cifras de las empresas municipales). Lo peor en que en otras capitales como Málaga las cifras son incluso más altas. Decenas de altos cargos cobran más que el presidente de la Junta o que los alcaldes (siempre teniendo en cuenta sus sueldos brutos porque todos tienen ingresos extraordinarios). El debate se abren periódicamente y siempre es igual de incómodo para los grandes partidos que esgrimen principalmente dos argumentos: es la única forma de que los directivos con experiencia elijan la administración pública en vez de la privada, y es la vía de mantener la independencia económica de los representantes públicos.

¿Justifica eso sueldos de más de 100.000 euros en algunos cargos públicos en plena crisis económica, con recortes en todos los servicios y con la tendencia cada vez más preocupante de las administraciones públicas de externalizar servicios con la consecuente inestabilidad laboral de los trabajores? ¿No hay límites?

Si se trata de una cuestión de responsabilidad, en una administración democrática los máximos responsables son los cargos electos, concejales y alcalde. Pero ni siquiera se trata de eso. Se trata de ofrecer mejores sueldos que el sector privado para tener compensados a personas a las que les presupone experiencia y profesionalidad. ¿Debe el sector público competir en esos términos con el privado?  ¿Se puede mantener la tendencia de que haya profesionales busquen refugio en la administración pública por ser un oásis por su estabilidad laboral y sus salarios?

Esta semana inició La Sexta un programa televisivo: El Aprendiz, en el que por cierto participa una productora sevillana, P52. 16 jóvenes profesionales con espectaculares currículum compiten en un reality show por obtener un trabajo estable con un sueldo de seis cifras. Por ejemplo 100.000 euros al año. Al margen de lo trágico que resulta ver competir entre sí de esa forma a unos profesionales, se me ocurre una solución para todos los que queden descartados. Si ya están dispuestos a exponerse al gran público, tal vez les resulte mejor afiliarse al partido que dirija sus ayuntamientos y presentar su currículum. Estabilidad y sueldos de seis cifras.

Y digo su ayuntamiento porque da igual la ciudad o el color político de quien la dirija. Los sueldos de los directivos no llevan nombres y apellidos. De hecho, hay muchos que se sonrojan e incluso se averguenzan al ver sus sueldos publicados. Sobre todo, cuanto más incluyen las siglas a las que representan símbolos socialistas o incluso comunistas.

24
Sep
09

De zona franca a Mercasevilla

Chiste de mel

Chiste de mel

Manuel Rodríguez de Castro y Fernando Mellet. Dos nombres que reflejan el camuflaje político y el viraje oportunista de las grandes siglas de este país. No se trata de perseguir la corrupción, sino de arremeter contra la del otro. Casi podría recitarlo de memoria: Manuel Rodríguez de Castro, ex delegado de la Zona Franca de Cádiz, que firmó contratos millonarios por servicios que nunca se llevaron a cabo con una firma de Miami y realizó múltiples irregularidaes contables descubiertas años después en una auditoría. De él decían que pedía honores casi de jefe de estado en los aeropuertos. Era un hombre de confianza de Teófila Martínez, la perpetua alcaldesa del PP, en una empresa pública que depende del Gobierno central, entonces dirigido por las mismas siglas. En este caso tardó más en saberse, su sucesor, Miguel Osuna, acabó también imputado por continuar en su misma línea hasta que se destaparon las irregularidades cometidas. Entonces todos se llevaron las manos a la cabeza, aunque entre los populares más a la altura de los ojos para tapárselos. Los socialistas iniciaron una larga batalla, en la que entró de lleno la Abogacía del Estado e intentaron por todos los medios que los telediarios estatales identificasen las siglas andaluzas del PP con este caso. Quisieron traspasar las fronteras del Puente Carranza, sin ningún éxito. Los populares por su parte se limitaron a apuntar que hubo manzanas podridas, pero que todo se hizo a espaldas de los cargos electos, y que el cargo de Teófila como presidenta del consejo de administración era simbólico, sin poder ejecutivo.

 

Cuatro años después, en Sevilla, el papel de Rodríguez de Castro, lo ocupa un tal Mellet. Y PSOE y PP, como si  de un juego de mesa se tratara, se cambian las fichas, permutan sus posiciones, y a volver a empezar. Ahora el PP quiere traspasar las fronteras del Puente de Triana, sin éxito, convertir el caso en una embestida contra los socialistas andaluces, de nuevo sin éxito, y reclamar la intervención de todos los órganos jurídicos del Estado. Una medida que en Cádiz vio como una persecución cuando lo hizo el PSOE, el mismo que ahora quiere tomárselo con calma y no forzar demasiado la situación (los tiempos procesales son los que son y basta un simple cálculo para ver que se pueden evitar las elecciones sin condena firme). Y vayamos a las otras siglas, para el PSOE que situó a Mellet en un cargo de confianza que parte del entorno del regidor, se trata ahora de una manzana podrida, en un consejo de administración en el que el alcalde tiene un papel casi simbólico y todas las decisiones se hicieron al margen de los cargos electos.

 

¿Y quién gana las partidas? ¿Quizá el que consiga hacer más ruido? ¿El que sea capaz de lanzar más acusaciones sin tener pruebas? ¿El que sea capaz más de forzar a los tribunales y dejar en evidencia la independencia del poder judicial? Lo que parece claro son los perdedores: Todos.

19
Sep
09

40 millones de niños sin vuelta al cole

Cuesta ver perdidos estos titulares frente a las polémicas baratas que nos rodean por todas partes. En ciudades como  Sevilla y en el resto del país nos quejamos porque el curso escolar arranca con obras en muchos colegios o por esa gripe A que entre todos hemos transformado en una situación de alarma social que requiere de cuantiosos desembolsos económicos destinados a las grandes empresas farmacéuticas. Y mientras decenas de ONG y de colectivos tratan de alzar la voz y recordar que año tras año las cifras son escalofriantes sin lograr apenas espacio en los egocéntricos medios de comunicación.

“Después del verano no hay nuevos libros, ni estrenan mochilas. Los conflictos armados impiden a 40 millones de niños y niñas volver esta semana a la escuela, sguerraegún cifras de Save the Children. La ONG hace públicas estas cifras cuando se cumplen tres años del lanzamiento de su campaña ‘Reescribamos el Futuro’ con el objetivo de proporcionar “educación de calidad” a 8 millones de niños que viven en países afectados por conflictos armados hasta el año 2010. a ONG recuerda que la educación “puede contribuir a la estabilidad de los países y a su crecimiento económico”. De hecho, según inciden, las investigaciones demuestran que mayores niveles de educación en un país reducen el riesgo de que estalle un conflicto. Además, según sus datos, “cada año adicional de educación formal reduce la probabilidad de que los varones se involucren en un conflicto en un 20 por ciento”. “Gracias a la educación los niños y niñas tienen la oportunidad de romper el ciclo de la guerra y la pobreza”, añaden desde la entidad.” 

Canal Solidario

 

 

 

12
Sep
09

La ciudad difusa

La ciudad difusa, dicen los urbanistas y sociólogos, es aquella que ve detenerse su crecimiento demográfico, que ya no atrae a los inmigrantes como antes; que ve como las oficinas y comercios se organizan en centros en el entorno del núcleo urbano, en municipios de los alrededores, lejos de un centro que languidece. Son urbes que no cesan de ganar terreno para viviendas para las que no hay población suficiente en lugar de rehabilitar las ya existentes; en las que las carreteras y los principales viarios ya no conducen al centro histórico sino a un complejo entramado de conexiones con los distintos centros económicos y sociales. En ellas se configuran constamente áreas de marginación que contrastan con las ordenadas urbanizaciones. Son ciudades sin industria, sin un núcleo central, con un corazón en cada barrio o municipio del entorno.

Las ciudades difusas son urbes como Sevilla que caminan a trompicones en lugar de configurar una hoja de ruta clara de trabajo. El problema es afrontarla aún a pesar de los sectores que tratan de oponerse a toda costa. El problema es luchar contra las inercias, contra los mensajes prefabricados y doctrinales. 

Hay diseños de Sevilla tan atrevidos como innovadores, una reestructuración de la ciudad. Reordenaciones del modelo de convivencia y de disfrute del espacio público políticamente incorrectas. Hay una enorme área central dibujada sin coches, hay todo un entramado viario en los barrios sin vehículos en las calzadas y con aparcamientos subterráneos o en altura a precios económicos, aceras anchas para el carril bici, plataformas de transporte público y grandes vías con uno o dos carriles. Hay un modelo de movilidad que distancia las plazas de aparcamiento de rotación de las zonas comerciales. Caminar por los barrios. Dejar los coches para las largas distancias, y apoyarse en un sistema de transporte público económico y rápido. Que no compita con los vehículos. Se propone recuperar el Centro como zona residencial, rehabilitando viviendas y, sobre todo, ofreciéndolas a precios asequibles para evitar la huida masiva de jóvenes.

No se puede hacer todo, y desde luego no se puede reducir una realidad concreta como Sevilla a una serie de términos generales.No se puede pretender que Sevilla se transforme en Amsterdam, Oslo o Copenhague de la noche a la mañana y cualquier medida restrictiva debe ser complementada por otras muchas que permitan generar nuevos hábitos. Ha habido avances, pero cada paso adelante viene sucedido de otro atrás. Siempre el miedo a quienes han aprendido a gritar, aunque nadie sepa muy bien cuál es verdaderamente su voz.

27
Ago
09

Palabras en el aire

Hay personas que tienen como misión  reconciliarnos con la literatura, con el valor de los relatos que pasan de generación en generación, que se deslizan por la vida de los abuelos para inundar de recuerdos la vida de los nietos. Hay personas que nacieron con un privilegio: su memoria. Su capacidad de dar forma a los gestos, de describir cada uno de los rostros con los que se cruzaron. Hay personas que superando sus límites son capaces de saltar uno a uno todos los obstáculos que pone la vida aferrados con férrea confianza a un brazo que les permite que el tiempo a veces no avance trágicamente, sino que se pare e incluso retroceda. Unos pasos atrás. Unos años.

 Hay personas que hacen difícil cualquier retrato. Porque las palabras sólo encierran la realidad, acotan algunos detalles. Podrían describir a Pepín como un marbellí afectado por una enfermedad crónica, que perdió hace varios años la capacidad de andar, que sólo oye por uno de esos diminutos aparatos que van tapando sílabas, una tras otra, hasta hacer prácticamente ininteligible cualquier conversación. Que se dejó atrás la vista, primero en un ojo, luego en los dos. Pero esas palabras no serían capaces de explicar su sonrisa permanente, la fuerza de cada uno de sus saludos, sus resistencia, su lucha y, sobre todo, su pasión por escribir.

Pepín convierte en palabras todos los recuerdos de sus viajes por el mundo. Se sienta y escribe en el aire frases que caza su esposa o el voluntario que le acompaña, y que caen luego en una máquina que no le ve a él, igual que él no puede reconocerla, pero que las transforma mágicamente en un libro encuadernado, y luego en otro. Centenares de páginas. Anécdotas, sueños, alegrías, tristezas que luego pasan de mano en mano entre aquellas personas que le reconocen por el Paseo Marítimo y le abrazan, entre aquellas que le conocieron cuando ya era escritor, porque él siempre lo fue, aunque no escribiera, entre aquellos que ahora leen sus páginas y se reconcilian con la literatura y con los relatos familiares.

 Sólo puedo sonreír y aprender.

Miscelánea:

(…)

En aquél tiempo había en Marbella una sola escuela de primera enseñanza, a la que asistíamos unos cien chiquillos y cuyo maestro, Don José Solano, era un simpático hombretón muy querido en el pueblo y que administraba sus clases bajo el lema de “la letra con sangre entra” y que se quejaba, aunque en broma, de que no ganaba ni para palmetas, que eran las reglas de madera con las que castigaba al alumno, golpeándole en el dorso de la mano.

         Era hombre robusto y bigotudo, del que muchos alumnos se escondían cuando se cruzaban por la calle con él, puesto que tenía la costumbre de llamar a cada uno por su nombre para hacerle públicamente preguntas de gramática o aritmética (hoy lengua y matemáticas), para que la gente de su alrededor viera el nivel de sus alumnos, lo que debía de producirle mucha satisfacción.

         En éste colegio, que recuerdo nos costaba la cantidad diaria de una “perra gorda” (10 céntimos de peseta) que debíamos llevar en la mano a la entrada de la escuela, debí de estar hasta los ocho años, pues recuerdo que, como éste hombre era republicano, cuando el 14 de abril de 1.931, se proclamó la 2ª República, él, que tenía pegada a su oreja una radio galena (artefacto muy simple construido con pirita y unos cables), nos pidió silencio, gritando emocionado: ¡Viva le República! y terminando así la clase por aquél día.

         Como éste colegio estaba situado muy cerca de la plaza de Altamirano y por tanto a espaldas de la Iglesia de la Encarnación, salimos los chiquillos en desbandada para irnos directamente a la plaza de la Constitución, de donde partía ya el rumor y griterío que iba armando la gente que allí se concentraba. Para entrar en la plaza tuve que pasar inexcusablemente por la puerta de mi casa, o sea del Teléfono, donde tuve la oportunidad de decirle a mi madre la novedad de nuestra falta al colegio, y pasando directamente a las puertas del Ayuntamiento, donde los guardias municipales, a las órdenes de su jefe Sebastián Martín, ya estaban haciendo el reparto entre el público de unas fotografías de los capitanes sublevados Galán y García Hernández, que posteriormente fueron fusilados.

         Estas fotografías, impregnadas con no sé que sustancia o procedimiento, si te quedabas mirándolas fijamente durante unos minutos, y después levantabas la vista al cielo, veías el rostro reflejado en el espacio (según las instrucciones que se iban pasando de grupo en grupo). (…)

MISCELANEA DE MI MEMORIA-1José Galán Macías

miscelanea

03
Ago
09

Los mil rostros de Cuba (1)

 

Cienfuegos bajo la lluvia

Si Ramón hubiera nacido en Madrid o en Sevilla, probablemente sería una de esas personas que amanece todos los días con traje y corbata y con un brazo extensible que se transforma en maletín. O quizás una de esas que se desvela por las noches preocupado por su negocio, buscando respuestas a la crisis económica. Ramón vive en Cienfuegos, la Perla del Sur de Cuba.  Ha engordado un poco desde su primer divorcio. Viste calzonas deportivas, una camiseta sin mangas y una gorra de una popular marca norteamericana, de ésas que paradojicamente son un referente para buena parte de la población cubana. 

Su formación universitaria, su preparación, su buena salud, su excelente discurso, su interés por la información, su cercanía a los extranjeros y su disposición a aprender le llevan a un estado de permanente frustración. No entiende por qué el no pudo elegir. Cuando se casó por primera vez no pudo disfrutar de una luna de miel en su país porque no tenía permitido entrar en los hoteles; a sus 35 años aún no ha podido lograr su sueño de conocer otras culturas y otros países; y ni siquiera puede cumplir con el ritual diario, ya caduco, de muchos occidentales de leer varios periódicos o buscar entre los distintos canales de televisión un informativo determinado. Quizás sea una capacidad inherente al cubano, o quizá forme parte de esa completa formación de la escuela y de la calle que reciben, pero Ramón, como otros muchos, es capaz siempre de encontrar los resquicios para respirar que son precisamente los que mantienen vivo el sistema e incluso logran hacerlo bueno en determinados ámbitos. En las casas no se pueden ver los informativos extranjeros, pero sí en los hoteles, donde trabajan cubanos. Éstos graban las noticias de la CNN y las distribuyen. Así de mano en mano, de camiseta sin mangas a camiseta sin mangas, llegan a Ramón. Miles de universitarios españoles acaban sus carreras con menos conocimientos generales de los que es capaz de expresar en un sólo día a cualquiera de sus interlocutores. Quizá sean sus ganas. Y la combinación entre nuestra incapacidad de valorar lo que tenemos y el detallismo y la minuciosidad de quien tiene unas posibilidades mucho más limitadas.

Su día a día es una búsqueda de los resquicios del sistema. En Cuba apenas hay vehículos, y obtener uno es una garantía de obtener ingresos en pesos convertibles (moneda con un valor equiparable al dólar). En un sólo día se puede lograr el equivalente al salario máximo legal de un cubano, los aproximadamente 20 euros que reciben en sus nóminas los médicos. Sólo hay dos vías para tener un coche: bien haber logrado uno de los vehículos anteriores a la revolución, que han ido pasando de mano a mano desde los sesenta; bien conseguir alguno de los nuevos que han entrado en el país posteriormente y que principalmente se han entregado como premio a los trabajadores. Ramón se las apaña para hacerse con uno de ellos en la temporada alta del turismo, y así recaba los recursos necesarios para mantener a su familia y a sus hermanos. Eso sí, reduciendo periódicamente de sus ingresos el dinero necesario para pagar las multas que inevitablemente le imponen cuando es detectado: llevar turistas en un coche particular sin permisos es delito. 

Ése es el primer agujero por el que respira Ramón. El otro está en su heladería. Hace varios se abrió la veda, de forma muy limitada, y se autorizó a centenares de cubanos a poner un negocio privado, eso sí, haciendo frente a cuantiosos impuestos. Ramón no desperdició esa oportunidad: puso una heladería. La mejor del barrio, todos los días se forman largas colas en su puerta. El negocio le iba bien. Demasiado bien. El motivo: adquiría leche y frutas de forma ilegal e infringía los límites que le imponía el sistema. Por eso había largas colas, y generaba suficientes ingresos. Tantos que tenía que taparlos: el local estaba prácticamente destrozado, y en ruinas. Una estampa tan lamentable que espantaba a los inspectores, que no venían a comprobar cómo se hacían. Pero no a sus vecinos, que conocen los helados, conocen a Ramón, y sobre todo conocen cómo se sobrevive en Cuba. 

Las grietas le permitían sobrevivir bajo entre los acotados límites del sistema cubano. Pero no salir de él. Ramón reconoce las bondades del régimen: educación y sanidad gratuita, no como, según le cuentan, ocurre en los países anglosajones. Pero sufre y mucho sus defectos. No puede ocultar su tristeza, su envidia cuando habla con un turista. Ellos han podido venir a conocer su mundo. Y él en cambio tiene que conformarse con las miradas que le ofrecen otros ojos, con las descripciones que les realizan quienes vienen de visita. Sin poder saber cómo sería elegir en una tienda entre una camiseta sin mangas o una chaqueta con su maletín incorporado. Cómo sería arreglar su local y convertirlo en una preciosa heladería. La mejor del barrio.

01
Jul
09

La prensa de Aldous Huxley

“¿Cuántos periódicos mantiene Pala? -inquirió Will, y se sorprendió al enterarse de que había sólo uno- ¿Quién tiene el monopolio?¿El Gobierno?¿El partido que se encuentra en el poder?¿El Joe Aldehyde local -un rico empresario-?

Nadie tiene el monopolio -aseguró el doctor Robert-. Hay un cuerpo de directores que representan a media docena de partidos e intereses distintos. Cada uno de ellos recibe una porción de espacio para comentarios y críticas. El lector se encuentra entonces en condiciones de comparar los argumentos de todos ellos y tomar una decisión por su cuenta. Recuerdo cuánto me escandalicé la primera vez que leí uno de los periódicos de gran circulación de ustedes. Lo prejuiciado de los titulares, la sistemática unilateralidad de los informes y comentarios, los lemas y frases hechas en lugar de los argumentos… Nada de hacer un serio llamado a la razón. Por el contrario, un esfuerzo sistemático por implantar  reflejos condicionantes en la mente de los votantes…, y en lo que se refiere a todo lo demás, crímenes, divorcios, anécdotas, paparruchas, cualquier cosa que los distraiga, cualquier cosa que les impida pensar”. 

La Isla, 1962

Aldous Huxley

13
Jun
09

Tradiciones de un ayuntamiento aconfesional

carrera oficial    Una vez finalizada la trilogía festiva y religiosa de Sevilla (Semana Santa, Rocío y Corpus) y tras la exclusiva publicada por Pepe Gómez Palas en El Correo de Andalucia  hay un debate que hay que recordar y que se ha quedado sólo a medias. Se ha dado eso sí un significativo paso relacionado con la concesión de las licencias de la carrera oficial al Consejo de Hermandades y Cofradías. Tras este año todo debe cambiar y no se volverá a permitir que se instalen decenas de miles de sillas sin los requisitos necesarios de seguridad, como señaló incluso el propio presidente del Consejo de Cofradías

Pero se ha quedado ahí. El otro día, y de nuevo cito al maestro cofrade Gómez Palas, muchos se echaban las manos a la cabeza cuando el concejal Antonio Rodrigo Torrijos  planteaba en órganos internos municipales que la concesión de las licencias para las sillas del Corpus debía realizarse por concurso público. Y ahí está esa segunda fase del debate a la que no se llegó: casi todo en una administración local se concede con un concurso público sobre todo cuando genera cuantiosos ingresos para una entidad. Una de las excepciones, por su singularidad, son las fiestas religiosas… Por un lado, la tradición y la presencia de instituciones como el Consejo de Cofradías entre los ciudadanos pueden justificar este privilegio. Por otro, deja en entredicho el carácter aconfesional del país, por mucho que la mayor parte de los ciudadanos se declaren católicos.  

 
rocioPero hay más iniciativas que, sin tener necesariamente que eliminarse, deberían por lo menos ser debatidas en el seno de una Administración local, como la tradición asentada en el Ayuntamiento de ceder al menos dos conductores y un coche oficial al Arzobispado durante la Semana Santa o la cesión de bomberos a hermandades del Rocío. En ambos casos son prácticas que aunque no sean abonadas con dinero sino con horas extras, luego deben ser cubiertas con las sustituciones que realizan otros trabajadores municipales. 

Quedan ya todas estas cuestiones para el próximo año y el reto de que se aborden sin respuestas predeterminadas. No se trata de modificar las tradiciones, sino de cambiar una relación prácticamente predeterminada entre una administración como el Ayuntamiento de Sevilla y las instituciones religiosas de una ciudad con más de 700.000 habitantes.

11
Jun
09

Lejos de Europa

Justo antes del final de la campaña electoral, Miguel Ángel Moratinos lanzaba la siguiente reflexión: los medios nos critican por no hablar de Europa, pero sólo nos prestan atención cuando aludimos a otros debates en nuestros actos públicos. Quizá la autocrítica por lo ocurrido estas últimas tres semanas nos la debamos aplicar todos.

Una vez finalizado el proceso, un dirigente local socialista lo resumía así: Son el mejor sondeo con el que podemos contar para las elecciones municipales de 2011. No podríamos pagar un estudio con una muestra tan numerosa y que reflejase tan bien las tendencias. Quizá para eso sí hayan servido, y de ahí que todos los partidos estén haciendo cuentas pública e internamente intentando trasladar los datos a los comicios locales.

Queda ahora por responder qué quieren decir estas elecciones en Sevilla. Y en eso se afanan ahora los responsables políticos. Tienen dos años para resolver todos los interrogantes: ¿Qué hace al PSOE seguir ganando elecciones pese a la crisis y en cambio ir tan apretado a las municipales?¿Por qué el PP no evita que en los barrios en los que está centrando su estrategia como el Cerro sigan arrasando los socialistas? ¿Tiene opciones IU de detener su caída en una de las únicas capitales en las que tiene opciones de poner en valor su gestión? ¿Tendrá el voto de desencanto que acumula UPyD opciones de trasladarse al ámbito municipal? Y una última, ¿cómo un partido como el PA con la presencia que tuvo en Sevilla puede quedarse en apenas 1.500 votos en unas elecciones?